Isabel Coixet en la Berlinale: "Habrá que reinventar la Democracia, sin cortijos"

por © E.E. (Berlín)-NOTICINE.com
Isabel Coixet, este domingo en Berlín
Aunque para Isabel Coixet se trata de exponer una realidad más que aportar soluciones o sugerir por dónde habría que moverse -"Sólo soy una directora de cine", dice- , tras presentar en el Panorama del Festival de Cine de Berlín su último trabajo, "Ayer no termina nunca", al lado de sus actores Javier Cámara y Candela Peña, acaba su cita con la prensa apuntando que "Habrá que reinventar la Democracia, sin cortijos, y que los políticos vuelvan a guiarse por el bien común y no por sus intereses particulares". Y es que esta nueva cinta, que ella misma ha coproducido, es posiblemente la más política o más pegada a la realidad de todas las suyas.

"Ayer no termina nunca", que bebe -lo confiesan los tres- del teatro, narra el reecuentro en 2017 de una expareja, separada cinco años antes como consecuencia del fallecimiento por meningitis del hijo que tuvieron en común. La España de entonces está aún peor que la de ahora, y se supone que el cementerio donde descansan los restos del niño va a ser expropriado para poner en su lugar un macrocasino tipo "EuroVegas". Eso es lo que le ha escrito ella a él, que se fue huyendo de la crisis a Alemania, donde la vida le ha ido bastante bien. Ella, sin embargo, no fue capaz de marcharse o no pudo, y ahora malvive durmiendo dentro de su viejo todoterreno.

Isabel Coixet, única cineasta española participante este año en el certamen germano, dice que escribió el guión pensando en sus dos actores protagonistas, y de hecho llamó a los personajes con la inicial del nombre de cada uno. Peña y Cámara, ambos "chicos Almodóvar", ya coincidieron en la comedia "Torremolinos 73", de Pablo Berger

"Sentí la necesidad de hablar de estos tiempos de crisis, y de todo lo que estamos perdiendo, de cuáles son las prioridades y de la necesidad de hacer algo. Lo que muestro es mi perplejidad e impotencia. Me gustaría proponer soluciones pero no las tengo... de todas maneras, soy antidiscursos", afirma la cineasta catalana, una veterana de la Berlinale con películas presentadas años atrás en varias secciones, incluida la oficial. Ahora -cuenta- en cuanto acabó su película, filmada en muy poco tiempo y en muy pocas localizaciones (casi toda en las instalaciones de un moderno y desangelado cementerio de cemento, que recuerda más a un aparcamiento a medio terminar, pero que Coixet asegura que es "una obra de arte que visitan arquitectos de todo el mundo", y se la ofreció al certamen alemán.

La directora de "Cosas que nunca te dije" y "Mi vida sin mí" no está en Berlín sólo por su película, sino para participar en un evento internacional de mujeres cineastas en reivindicación de igualdad. "Para hombres y mujeres, el cine es la misma montaña, muy difícil de ascender, pero mientras ellos tienen botas, un piolet y ropa apropiada, nosotras las mujeres la tenemos que subir calzadas con tacones, desnudas y con un saco de piedras a la espalda. Para una directora, hacer una película es tras veces más difícil que para un hombre", sentencia.